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Salud mental

Día Mundial de la Salud Mental 2026: lo que vives también cuenta en la consulta

Día Mundial de la Salud Mental 2026: por qué tu experiencia importa en consulta, qué se sabe de decidir juntos el tratamiento y tus derechos en el Perú.

Por Dra. Daniela Málaga··11 min de lectura

Cuando alguien me cuenta cómo duerme, qué dejó de disfrutar, qué efecto le hizo un medicamento o qué le preocupa de empezar un tratamiento, no me está dando un dato de contexto. Me está dando información clínica que ningún examen reemplaza. Pasa con la ansiedad, la depresión, el TDAH, el TOC, el trastorno bipolar y muchas otras condiciones.

El 10 de octubre es el Día Mundial de la Salud Mental. Para 2026, la Federación Mundial para la Salud Mental eligió como tema “Lived Experiences Heard: Real Voices, Real Change”. Podríamos traducirlo como “que se escuche la experiencia vivida: voces reales, cambios reales”. En este artículo explico por qué lo que vives importa en la consulta, qué se sabe sobre decidir juntos el tratamiento y qué derechos te reconoce la ley peruana.

¿Por qué lo que vives es información clínica?

En psiquiatría, buena parte de lo que necesito saber no aparece en un análisis de sangre ni en una imagen. Está en lo que la persona cuenta y en cómo lo cuenta. El reglamento de la Ley de Salud Mental del Perú define el diagnóstico como un “proceso de escucha, observación, comprensión y análisis”. Y dice que en él se toma en cuenta e incluye el punto de vista de la persona, de su familia y de sus pares, es decir, de otras personas que han vivido algo parecido.

Un informe internacional sobre la depresión va en la misma línea. Es la Comisión que convocaron la revista The Lancet y la Asociación Mundial de Psiquiatría, publicada en 2022: una revisión amplia escrita por un grupo de expertos. Para la depresión, recomienda que el diagnóstico se acompañe de una formulación para cada persona, es decir, una comprensión de su caso que tome en cuenta sus valores, sus preferencias, su historia de vida y sus circunstancias. Y plantea que esa formulación se construya junto con la persona y, cuando corresponde, con quienes la cuidan.

Ese informe recoge además un dato que me parece revelador. Según un estudio que cita, el dolor mental y el funcionamiento en la vida diaria son aspectos que las personas con depresión, quienes las cuidan y los profesionales consideran muy importantes. Sin embargo, la mayoría de las escalas de depresión que se usan en los ensayos clínicos no los miden. Parte de lo que más te importa puede quedar fuera de un cuestionario, así que conviene decirlo en voz alta.

¿Qué es la decisión compartida?

Es decidir juntos el tratamiento. La revisión Cochrane sobre el tema en salud mental la describe como una forma de comunicación en la que las dos partes, la persona (a veces con su familia) y el profesional, aportan su experiencia y su conocimiento, y trabajan juntas para llegar a una decisión. A veces se apoya en folletos, videos o herramientas en línea que presentan las opciones con sus beneficios y sus riesgos.

En la práctica, yo pongo sobre la mesa lo que dice la evidencia y mi experiencia clínica, y tú pones lo que vives, lo que te importa y lo que estás dispuesto o dispuesta a hacer. Decidir juntos no significa que yo no te dé una recomendación: te voy a decir con claridad qué te recomiendo y por qué, y entre los dos vemos cómo encaja con tu vida.

Para la depresión, la Comisión de The Lancet lo plantea así: como todavía no hay rasgos de cada persona que indiquen con seguridad qué tratamiento le irá mejor, la aspiración es ofrecer la elección entre los tratamientos principales con respaldo científico, para respetar las preferencias de cada uno. Esa elección tiene límites: según el tipo de cuadro y su gravedad, como en una depresión grave, el trastorno bipolar o las psicosis, algunas opciones no son intercambiables, y parte de mi trabajo es explicarte por qué.

¿Decidir juntos mejora los síntomas?

Aquí conviene ser honesta, porque es fácil exagerar. Una revisión Cochrane es un análisis que reúne y evalúa los ensayos publicados sobre una pregunta. La de 2022 sobre decisión compartida reunió 15 ensayos, publicados hasta enero de 2020, con 3141 adultos. Los ensayos incluyeron a personas con esquizofrenia, depresión, trastorno bipolar, estrés postraumático, demencia, trastornos por consumo de sustancias y otras condiciones; la mayoría tenía trastornos mentales graves y vivía en países de ingresos altos. Ninguno de los ensayos incluyó a niños ni a adolescentes. Esto es lo que encontró:

  • Las personas que recibieron estas intervenciones podrían sentirse más involucradas en las decisiones justo después de la consulta (3 estudios, 534 personas, todos con personas con depresión o trastorno bipolar). La evidencia es de certeza baja: es posible que nuevos estudios cambien el resultado. No hubo evidencia suficiente de que esa participación se mantuviera en el tiempo.
  • No se pudo saber si mejoran los síntomas ni si reducen los reingresos al hospital, porque la evidencia es de certeza muy baja.
  • Probablemente no alargan la consulta (2 estudios, 282 personas con depresión o trastorno bipolar, certeza moderada).
  • En los estudios no se reportaron efectos adversos.

Es decir, no está demostrado que decidir juntos mejore la salud por sí mismo. Lo que sugiere la evidencia es que probablemente no alarga la consulta y que las personas podrían sentirse más partícipes. Para mí eso es razón suficiente: el tratamiento es tuyo.

¿Qué derechos tienes en el Perú?

La Ley 30947, Ley de Salud Mental (2019), y su reglamento (2020) reconocen derechos concretos a quien usa servicios de salud mental. Estos son algunos que tienen que ver directamente con tu voz en la consulta:

  • Recibir información completa y comprensible sobre tu salud mental, incluidos el diagnóstico, el pronóstico y las alternativas de tratamiento, y también los riesgos y las precauciones de los tratamientos y medicamentos que se te indiquen.
  • Dar tu consentimiento informado, es decir, aceptar libremente y sin que te convenzan de manera indebida, después de recibir información precisa, suficiente y comprensible sobre el diagnóstico, el tratamiento, las alternativas, los efectos secundarios y los riesgos.
  • Que te informen de que puedes negarte a recibir o a continuar un tratamiento, y que te expliquen las consecuencias de esa decisión.
  • Si te proponen medicamentos psiquiátricos, que el médico te informe de sus posibles riesgos y efectos adversos a corto, mediano y largo plazo, y de tu derecho a iniciar un proceso de discontinuación, es decir, de dejarlos (más abajo explico por qué conviene planificarlo).
  • Contar con una o más personas de apoyo, en cualquier momento, que te ayuden a evaluar y ponderar las alternativas de tratamiento.
  • Autorizar o no que estén presentes en tu evaluación personas que no participan directamente en tu atención.
  • No sufrir discriminación ni estigma por tener, de forma permanente o transitoria, un problema de salud mental.
  • Presentar una queja si no estás conforme con la atención que recibiste, y que te escuchen y te respondan. Los servicios de salud deben tener un mecanismo claro para eso.

Además, la ley establece como principio que la información que se obtiene en la consulta es confidencial y que tus archivos médicos no se revelan sin tu consentimiento expreso. La Ley General de Salud contempla algunas excepciones, por ejemplo cuando lo pide un juez.

Si quien consulta es menor de edad, el consentimiento lo da su madre, padre o representante. Aun así, la opinión del adolescente se toma en cuenta, y cómo se maneja la parte de la conversación a solas lo acordamos con la familia desde la primera consulta.

Sobre la medicación, una aclaración importante: que la ley te reconozca el derecho a dejar un tratamiento no significa que convenga hacerlo por tu cuenta. Algunos medicamentos, si se suspenden o se bajan sin un plan, pueden causar síntomas por la suspensión o una recaída. No suspendas ni ajustes tu medicación sin consultar a tu médico. Si quieres dejarla, lo planificamos juntos en consulta.

Este resumen no reemplaza la lectura de la norma ni una asesoría legal.

¿Cómo llevar tu voz a la consulta?

Algunas cosas que, en mi experiencia, ayudan:

  • Anota antes lo que más te importa resolver. No siempre es el síntoma más visible: a veces es dormir, volver a trabajar o dejar de discutir en casa.
  • Cuenta lo que cambió desde la última vez, también lo que mejoró.
  • Si un medicamento te causó un efecto que no te gustó, dilo, aunque te parezca menor o te dé vergüenza, y antes de dejarlo por tu cuenta. Muchos efectos se pueden manejar, pero no puedo hacerlo si no los conozco.
  • Pregunta qué alternativas hay, qué se espera de cada una y qué pasa si decides esperar. A veces esperar es razonable y a veces no; si es tu caso, te lo voy a decir con claridad.
  • Si no estás de acuerdo con algo, dilo en la consulta. Lo conversamos, te explico mi razonamiento y, si hace falta, ajustamos el plan. Prefiero saberlo ahí que enterarme después de que dejaste el tratamiento.
  • Si te ayuda, ven con alguien de confianza. Y si prefieres que una parte de la conversación sea a solas, también se puede.

¿Por qué tantas personas no reciben atención?

Escuchar a quien vive una condición también importa fuera de la consulta. Según la OMS, en 2023 cerca de 1 de cada 7 personas en el mundo vivía con un trastorno mental, unos 1200 millones de personas, y los más frecuentes eran los de ansiedad y la depresión. Existen opciones eficaces de prevención y tratamiento, pero la mayoría de las personas con un trastorno mental no tiene acceso a una atención eficaz. La OMS señala que la distancia entre la necesidad de tratamiento y lo que se ofrece es grande en todo el mundo, y que la atención, cuando llega, a menudo es de mala calidad. Según datos que cita, solo el 40 % de las personas con psicosis y un tercio de las personas con depresión reciben atención formal en salud mental. Muchas, además, viven estigma, discriminación y violaciones de sus derechos humanos.

Son cifras mundiales, no del Perú. La depresión permite ver cuánto se pierde en el camino, porque tiene datos más detallados. La Comisión de The Lancet cita la Encuesta Mundial de Salud Mental en 15 países, que no detalla, según la cual solo alrededor de 1 de cada 10 adultos con depresión recibió una atención eficaz, es decir, un tratamiento que cumplía un mínimo: un antidepresivo tomado como se indicó y con control, o una psicoterapia con un número mínimo de sesiones.

Según la OMS, los sistemas de salud todavía no responden de forma adecuada a las necesidades de las personas con trastornos mentales y tienen muy pocos recursos. En la depresión, la Comisión de The Lancet considera esencial el papel activo de quienes la han vivido, por ejemplo cuando comparten su experiencia para reducir el estigma, y afirma que las voces de quienes se recuperaron son cruciales para impulsar cambios en las políticas. Escuchar esas voces es, justamente, el tema del Día Mundial de la Salud Mental 2026.

¿Cuándo consultar?

Vale la pena consultar si lo que sientes dura semanas, si te cuesta funcionar en el trabajo, en los estudios o en casa, o si las personas cercanas notan un cambio en ti. Y si ya estás en tratamiento y sientes que el plan no encaja con tu vida, lo primero es decírselo a tu médico.

Hay situaciones en las que no conviene esperar una cita. Si tú o alguien cercano lleva varios días casi sin dormir y con mucha agitación, ve u oye cosas que los demás no perciben, no puede cuidarse o corre peligro, hay que acudir a emergencias o llamar al 106 (SAMU), la línea gratuita de urgencias. Si necesitas consejo, orientación o ayuda, también puedes llamar gratis al 113, opción 5. El WhatsApp del consultorio es para agendar citas, no para emergencias.

Atiendo en español y en inglés.

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Preguntas frecuentes

¿Cuál es el tema del Día Mundial de la Salud Mental 2026?
La Federación Mundial para la Salud Mental eligió “Lived Experiences Heard: Real Voices, Real Change”, que podríamos traducir como “que se escuche la experiencia vivida: voces reales, cambios reales”. El Día Mundial de la Salud Mental es el 10 de octubre.

¿Qué es la decisión compartida en salud mental?
Es una forma de tomar decisiones sobre el tratamiento en la que la persona y el profesional aportan cada uno su experiencia y su conocimiento, y deciden juntos. A veces se apoya en materiales que presentan las opciones con sus beneficios y riesgos.

¿Decidir juntos el tratamiento mejora los síntomas?
Con los estudios disponibles, no se pudo establecer. Según una revisión Cochrane de 2022, con estudios hasta 2020, el efecto sobre los síntomas no está claro porque la evidencia es de certeza muy baja. En estudios con personas con depresión o trastorno bipolar, quienes decidieron así podrían sentirse más involucradas justo después de la consulta, y la consulta probablemente no se alarga.

¿Qué derechos tengo como paciente de salud mental en el Perú?
La Ley de Salud Mental reconoce, entre otros, tu derecho a recibir información completa y comprensible sobre tu diagnóstico y tus alternativas de tratamiento, a dar tu consentimiento informado, a que te informen de que puedes negarte a recibir o a continuar un tratamiento y a no sufrir discriminación ni estigma. Su reglamento añade el derecho a contar con personas de apoyo para tomar decisiones.

¿Puedo negarme a un tratamiento psiquiátrico en el Perú?
Sí, como regla general. Según la Ley General de Salud, en el texto que le dio la Ley de Salud Mental, el tratamiento y el internamiento se realizan con tu consentimiento informado, libre y voluntario, salvo en situaciones de emergencia. Además, tienes derecho a que te informen de que puedes negarte a recibir o a continuar un tratamiento, y a que te expliquen las consecuencias. Resuelta la emergencia, cualquier tratamiento vuelve a requerir tu consentimiento. Si tomas medicación, no la suspendas ni la ajustes sin consultar a tu médico.

¿Puedo ir a la consulta con alguien de confianza?
Sí. El reglamento de la Ley de Salud Mental reconoce tu derecho a contar con personas de apoyo para tomar decisiones sobre tu tratamiento, y la ley te permite autorizar o no que estén presentes en tu evaluación personas que no participan directamente en tu atención.

Este artículo tiene fines informativos y no reemplaza una evaluación médica individual ni crea una relación médico-paciente. Te recomiendo no iniciar, cambiar ni suspender un tratamiento sin conversarlo antes con tu médico.

Referencias

  1. World Federation for Mental Health. World Mental Health Day 2026: Announcing This Year's Theme. 11 Aug 2026.
  2. World Health Organization. World Mental Health Day.
  3. World Health Organization. Mental disorders. Fact sheet. 11 Sep 2026.
  4. Herrman H, Patel V, Kieling C, et al. Time for united action on depression: a Lancet-World Psychiatric Association Commission. The Lancet. 2022;399(10328):957-1022. doi:10.1016/S0140-6736(21)02141-3
  5. Aoki Y, Yaju Y, Utsumi T, et al. Shared decision-making interventions for people with mental health conditions. Cochrane Database of Systematic Reviews. 2022;11(11):CD007297. doi:10.1002/14651858.CD007297.pub3
  6. Ley N.° 30947, Ley de Salud Mental. Diario Oficial El Peruano, 23-may-2019.
  7. Decreto Supremo N.° 007-2020-SA, Reglamento de la Ley N.° 30947, Ley de Salud Mental. Diario Oficial El Peruano, 5-mar-2020.
  8. Ley N.° 26842, Ley General de Salud. Diario Oficial El Peruano, 20-jul-1997.
  9. Ley N.° 31627, que modifica la Ley 30947, Ley de Salud Mental. Diario Oficial El Peruano, 18-nov-2022.